Política comercial y garantía

El pasado 26 de marzo de 2018 la Delegatura para Asuntos Jurisdiccionales de la Superintendencia de Industria y Comercio, profirió la sentencia 4261/18 mediante la cual ordenó a título de efectividad de la garantía el cambio de un bien en promoción.

El caso está referido a (i) la demandante compró una sudadera para niño, (ii) el producto se encontraba en promoción (iii) la sudadera “le quedó pequeña” al niño (iv) al día siguiente se acercó a cambiarla (v) Le informaron que por estar en promoción no tiene cambio (vi) la demandada no contestó la demanda.

Al respecto, la Superintendencia señaló (i) hay incumplimiento en las condiciones de idoneidad del bien “toda vez que no se ajustó a la talla de la persona que la iba a usar”. (ii) “dable es colegir que el adquirente de la prenda no iba a tener certeza de que la sudadera comprada fuera precisamente la talla que pretendía, más aún cuando el motivo de su compra estaba relacionado con un regalo para un niño” (iii) “por reglas de la experiencia solo vendrá a corroborarse su tallaje cuando se va a medir el vestuario, luego, solo hasta ese momento las condiciones antropométricas serán las que definan si la talla era adecuada o no para el sujeto a quien se pretendía regalar la prenda” (iv) el tiempo en que realizó el cambio, es “realmente prudente, acorde con cualquier política de cambios”.

Al respecto consideramos hacer las siguientes precisiones:

  1. Los productos con descuento, rebajas o con carácter promocional tienen garantía (art. 7 Ley 1480/11)
  2. La obligación de garantía surge en cualquier producto (esté o no en promoción) cuando existe un daño, es decir, cuando las condiciones de calidad e idoneidad resultan afectadas
  3. La política comercial es distinta a la obligación de garantía. Así, un productor o expendedor, en ejercicio de la libertad de empresa podrá disponer las condiciones de tiempo, modo y lugar en las cuales procederá o no el cambio de sus productos, tan es así, que dentro de dicha política podría excluir un grupo de productos. Esto es sustancialmente diferente a la efectividad de la garantía, que exige la existencia de un daño y ante dicho daño, estará obligado a la reparación del bien (si es posible) al cambio del bien por otro o a la devolución de dinero.
  4. La idoneidad es la aptitud de un producto para satisfacer las necesidades para las cuales fue producido o comercializado. En los casos de tallaje, el daño estaría circunscrito a que la prenda indique una talla que no corresponde a la realidad (por ejemplo que esté marcada como talla 8 y en realidad por su tamaño corresponda a una talla 12).
  5. Debe tenerse en cuenta que si se adopta una política comercial para cambios de productos, la misma debe ser conocida previamente al consumidor para que así cuente con información completa que le permita adoptar su decisión de compra.
  6. Consideramos que en el caso fallado por la Superintendencia, el daño no se configura porque el consumidor se probó la prenda después de comprada y resultó que no le quedó buena y mucho menos se debe aplicar una regla de la experiencia que indica que al otro día podría ir a cambiarla. Aquí lo relevante sería saber si existió información relacionada con la política de cambios, si el consumidor conoció previamente las condiciones para acceder a ella y particularmente si le fue informado que los productos en promoción no tenían cambio. Ante la falta de contestación de la demanda, podríamos concluir que no la conocía.
  7. En varias ocasiones, la Superintendencia se ha referido a las políticas de devoluciones cuando no estén relacionadas con temas de garantías, señalando que “serán de resorte exclusivo de los proveedores de bienes y servicios en el mercado. Dichos cambios de mercancía no relacionados con la garantía estarán condicionados a la voluntad de quien provee el bien o servicio o al acuerdo previo entre las partes integrantes de la relación de consumo al respecto (…) en consecuencia, cuando no se presenta algún hecho que dé lugar a exigir la efectividad de la garantía, no resulta obligatorio para los proveedores o productores el aceptar la devolución de la mercancía, sin embargo, éstos están en libertad de fijar políticas de devoluciones de mercancía, dentro del plazo que ellos consideren conveniente, y con las restricciones que a bien tengan, por ejemplo, excluir la mercancía en promoción, la ropa interior, etc. En todo caso, se debe tener en cuenta la exigencia de brindar información clara, veraz, suficiente e idónea a los consumidores en relación con dichas políticas y condiciones” (rad. 16014722)

 

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